miércoles, 24 de octubre de 2012

Aprendiendo a hablar

Efectivamente comprendo que sorprenda este título... ¿Ya eres grandecita, no? Quizás... pero nunca se llega a saber, conocer y mucho menos dominar todo en todos sus aspectos...
Las letras, las conozco... llego a articular palabras también... y hasta pongo toda mi buena intención en elegir las palabras adecuadas cuando se trata de elogios y consejos... Elegir las palabras adecuadas... ¡¡¡qué difícil arte!!! En todos los los sentidos, es complicado, pero cuando se trata de hablar de manera clara y sincera sobre algo negativo... puf... echar jarros de agua fría sin que salpique demasiado y sin causar un resfriado... Estoy en ello y... ¡¡¡me gusta!!! No se puede evitar lo inevitable, no se debe callar un secreto a voces que perjudica, no es lo suyo cruzarse de brazos y tragar... pues torna lo acontecido a engaño... a uno mismo y a los demás. Así que si echar ese jarro de agua fría te hace coger un catarro, es posible que la próxima vez te lo pienses y tengas cuidado de no provocar que te vuelva a caer.
Siempre enseñando y, por supuesto, siempre APRENDIENDO...